El Instituto Psicopedagógico Dulce Nombre de María de Málaga que es pionero en la atención temprana a niños con alguna discapacidad o riesgo de padecerla, para minimizar las limitaciones futuras, ha invitado a los empleados de Pelayo a conocer sus instalaciones y la labor que desempeñan.
Este centro, con el que ha colaborado la Fundación Pelayo, está dedicado a la atención a menores con necesidades especiales y ofrece acciones educativas y terapéuticas mediante escolarización en aulas concertadas de educación especial, programas de garantía social y talleres ocupacionales. Además, también dispone de un Centro de Atención Temprana para que niños menores de 6 años con algún trastorno o riesgo de padecerlo dispongan de un espacio donde recibir la atención que necesitan. Es sorprendente los positivos resultados que, según se pudieron conocer en la visita, se consiguen con esta terapia en niños con diagnósticos muy negativos y que alcanzan una evolución y autonomía mucho mayor de la esperada.
Acompañados de la socia Fundadora del Centro, Carmen Linares, y su directora, Macarena Saborido, los empleados de Pelayo pudieron recorrer las instalaciones y conocer la otra cara de una realidad que afecta a muchos niños y sus familiares, quedando impregnados de la sensibilización y beneficios que el centro ofrece a estos niños. Por otra parte, el Instituto Psicopedagógico Dulce Nombre de María dedica una especial atención a la investigación, para seguir avanzando en la evolución y mejora de las consecuencias de ciertos trastornos.
La Fundación Pelayo, ha contribuido con este centro de atención temprana, posibilitando que dispongan de una cámara Geisell, para poder desarrollar las terapias necesarias para niños con discapacidad y que sus familiares a través de la cámara puedan conocer su desarrollo, consiguiendo así repetir el proceso de manera cotidiana para favorecer los resultados de la terapia.