lunas

 
 

Concepto

Esta cobertura tiene como objetivo asegurar que la compañía aseguradora indemnice al cliente cuando se produzca una rotura en el parabrisas (luna delantera), en la luneta posterior y en las lunas laterales del automóvil.

Dicha cobertura debe incluir también la mano de obra necesaria para extraer la luna deteriora y para instalar la nueva.

Algunas compañías también incluyen el cristal del techo solar cuando forma parte del equipamiento de serie. Pero no es siempre así, por lo que es imprescindible examinar la póliza para comprobar que este elemento está mencionado específicamente. En caso contrario, cuando no pone nada en la póliza, el techo solar no está cubierto.

 

La letra pequeña

No se incluyen dentro de esta cobertura, los siguientes cristales:

  • Ópticas y tulipas de los faros y cuadraópticos, es decir, no tienen cobertura los materiales plásticos que recubren las luces e intermitentes del coche.
  • Espejos retrovisores interiores y exteriores.

Los elementos de los puntos anteriores sólo estarían incluidos en la póliza de daños propios, cuando el cliente la tenga contratada.

Tampoco quedan cubiertos por esta póliza los rallados ocasionados por el uso y las muescas producidas por pequeños impactos en las lunas que sí están aseguradas. Es decir, no se asegura el desgaste producido por el uso, sino la rotura total o parcial, salvo que las ralladuras o muescas sean un impedimento para la visibilidad correcta.

Conviene advertir que algunas compañías incluyen la frase "daños a primer riesgo hasta 400 euros" (esta cantidad varía de unas compañías a otras). "Daños a primer riesgo" significa que la compañía indemniza como máximo hasta esa cantidad. El resto debe pagarlo el asegurado.

Ejemplo:

Supongamos que la factura por cambiar el parabrisas delantero sube a 500 Euros entre mano de obra y lunas. En ese caso, si la póliza incluye la cláusula "daños a primer riesgo hasta 400 euros", la aseguradora abonará esos 400 euros y el asegurado tendrá que pagar los 100 Euros restantes.

ACLARACIÓN

Cuando el usuario tiene contratada la cobertura de robo y la rotura de la luna se produce conjuntamente con daños en el salpicadero y en la puerta, la sustitución de la luna se produciría conjuntamente con la reparación de los otros daños producidos. Todo esa indemnización correspondería a la cobertura de robo. En ese caso, no se utilizaría la cobertura de lunas.

RELACIÓN CALIDAD/PRECIO

Según nuestros análisis, esta cobertura es de las más caras en el seguro del automóvil, ya que la relación entre lo que se paga por ella y el precio de las lunas y su reparación es desfavorable para el usuario, especialmente si la comparamos con los casos de incendio o robo.

El precio de esta cobertura se sitúa entre los 50 y 100 Euros, precio equivalente a la sustitución de una de las lunas laterales del vehículo. El parabrisas delantero puede resultar más caro, pero conviene estudiar detenidamente si compensa el precio de la póliza con el riesgo de rotura que presenta.

Pongamos un ejemplo que nos permite comparar. Cinco millones de Euros más de indemnización en el seguro del conductor tiene un coste aproximado de 30 euros, precio inferior a lo que suelen costar los seguros de lunas. Sin embargo, la reparación de una luna no cuesta ni una milésima parte de esos cinco millones de Euros. (Una de las diferencias, claro está, radica en el riesgo que incurre la compañía para indemnizar por uno u otro caso. Pero hay más diferencias.

LA GRAN VENTAJA DE LA COBERTURA DE LUNAS

Como hemos visto, la relación coste / indemnización de esta cobertura es mala. Sin embargo no todo son inconvenientes. La gran ventaja de la póliza de lunas es que gracias a ella nuestra póliza ''es consorciable''.

¿Qué quiere darse a entender con el palabro “consorciable? Únicamente que la póliza recibe las garantías y coberturas del Consorcio de Compensación de Seguros. Para que una pólica sea “consorciable” detener al menos una de las siguientes coberturas: lunas, robo o daños propios.

Que una póliza sea o no “consorciable” es muy importante. Pongamos el caso de inundaciones y otros desastres naturales. En estas circunstancias, las indemnizaciones por los daños producidos en los automóviles son abonadas por el Consorcio de Compensación de Seguros. Cuando la póliza contratada por el cliente no disponga de lunas, robo o daños propios, los gastos deberá asumirlos él.

FRANQUICIA

No es frecuente que las aseguradoras ofrezcan la contratación de franquicia para la cobertura de lunas (el cliente paga un fijo en caso de siniestro y a partir de esa cantidad paga la aseguradora)

Aun así, hay compañías que sí la ofrecen. Debido a las particularidades de este seguro y a su mala relación coste/indemnización no nos parece recomendable contratar con franquicia.

CONSEJOS

  • Esta cobertura puede interesar a quienes:
  • Circulen habitualmente por caminos
  • Transiten por carreteras y lugares con gravilla o piedras sueltas.
  • No tengan contratada ni la cobertura por daños propios ni la de robo, para que su póliza se convierta en''consorciable''.

 

 

 
 
 
la letra pequeña de los seguros
 
Te mostramos otros artículos donde se explica y analiza otras coberturas que puede tener una póliza de seguros, y aspectos de especial interés a tener en cuenta cuando se contrata un seguro de coche.
 
Accesorios de serie y opcionales: Todos los elementos que están incluidos en el precio de serie de un vehículo son los accesorios de serie. Los accesorios no de serie son aquellos elementos por los que el conductor tiene que pagar un precio adicional si quiere disponer de ellos en su coche.
Ámbito geográfico de cobertura: Contratar una póliza de seguro para un automóvil implica disponer de una serie de coberturas, ahora bien, falta una información importante: ¿cuál es el ámbito geográfico en el cual dicha póliza está en vigor?, o dicho de otro modo, ¿se puede viajar a cualquier parte del mundo estando cubierto por la póliza?
Asistencia en viaje: esta cobertura es la que se ocupa del vehículo y sus ocupantes en el caso de que, bien por avería, o por accidente, no podamos continuar el viaje. La aseguradora pondrá a disposición del asegurado los medios necesarios para trasladar al vehículo al taller, y a los ocupantes a su lugar de destino...
Bonificaciones: Con este sistema de bonificaciones y penalizaciones, las compañías persiguen personalizar las pólizas en función del historial de siniestralidad de cada conductor, con el objetivo de ajustar los precios en cada caso en función de cada riesgo individual
Coche de sustitución: El objetivo de esta cobertura es garantizar la movilidad del asegurado, mediante un vehículo de sustitución mientras el suyo esté de reparaciones en el taller. Otra posibilidad es que el asegurado reciba una indemnización dineraria para que pueda utilizar otro medio de transporte (taxi, autobús, tren) durante los días que su coche esté en reparación.
Conductor ocasional: La figura del conductor esporádico u ocasional del vehículo es complicada. Las aseguradoras no quieren asumir los riesgos que implica que el coche asegurado a nombre del padre sea conducido por el hijo que se acaba de sacar el carné o que todavía tiene edad para ser considerado joven, según las Condiciones Generales del contrato.
Crédito reparación: Esta cobertura surge con el propósito de ayudar al asegurado con un préstamo cuando tenga que sufragar la reparación de su vehículo tras un accidente.
Daños propios: Con esta cobertura, el asegurado firma una póliza que le permite ser indemnizado cuando concurren diversos hechos:
Defensa jurídica: La vida de un conductor puede verse enturbiada por diferentes consecuencias indeseables tras un accidente. Además del riesgo de sufrir lesiones de los ocupantes del vehículo propio, conductor incluido, pueden producirse víctimas de peatones o de ocupantes de otros vehículos. Se cual sea la causa, es posible que el conductor considerado culpable pueda incurrir en responsabilidades penales.
Defensa en multas: El origen de esta multa consiste en ayudar al asegurado a defender sus derechos frente a la administración cuando le ha sido una multa de tráfico que desea recurrir, porque la considera injustificada o por cualquier otro motivo que sea compatible con el ordenamiento jurídico español.
Exclusiones generales: En casi todas las coberturas que componen una póliza de seguros de automóvil existen una serie de excepciones, conceptos o situaciones que no quedan cubiertas por la póliza.
Final prematuro: os seguros para automóviles tienen la duración de un año. Pero en ocasiones el coche desaparece antes de que concluya la validez de la póliza de las manos del propietario (venta, incendio, robo, siniestro total...). Vamos a analizar qué sucede en esos casos, si se puede recuperar parte de la prima pagada y no usada
Franquicias: Las compañías de seguros siempre buscan la forma de reducir el riesgo de que se produzca un siniestro. Les compensa cobrar menos por la prima del seguro si saben que el riesgo de que se produzca un siniestro se reduce de forma notable.
Grandes daños: Esta cobertura cubre únicamente por los daños del vehículo propio: No cubre bienes materiales terceros ni posibles lesiones del conductor ni a ocupantes u otras personas.
Incendio: El objetivo de esta cobertura, que es recibir indemnización por el valor del vehículo en supuesto de incendio, se producirá sí y sólo si se produce un incendio y el coche resulta dañado por tal motivo y no existe tercero culpable que asume la culpa del incendio.
Responsabilidad civil: Es la póliza de seguro indispensable para circular de forma legal, porque tiene una característica que la distingue: su contratación asociada a un vehículo es de obligado cumplimiento para circular con él. No tener asegurado el coche con esta póliza supone inmovilización del vehículo y multa a su conductor.
Retirada de carné: El objetivo de esta cobertura consiste en garantizar que el asegurado mantiene su capacidad de desplazamiento cuando, por las causas que sea, sufre una retirada del carné de conducir.
Robo: Con esta cobertura tenemos el objetivo de que nuestra compañía aseguradora nos indemnice en el supuesto de robo de parte del coche, robo del coche completo o cuando el vehículo ha sufrido daños y desperfectos como consecuencia del robo.
Seguro del conductor: El origen de esta cobertura se basa en la posibilidad de proteger al conductor culpable de un accidente. Puede ser culpable por muchos motivos: distracción, imprudencia temeraria, exceso de velocidad, etc. En cualquiera de estos, el conductor, por ser culpable, no tiene derecho a recibir indemnización de ningún tipo. Él queda desprotegido y, en muchas ocasiones, sus familiares desamparados.
Siniestro total: Una de las expresiones que aparecen en las Condiciones Generales de la póliza de seguro y que más interés tienen para el asegurado es el de "Pérdida Total". Es una expresión equivalente a la que se utiliza casi siempre en su lugar: “Siniestro Total”.
Valor a nuevo: Significa una indemnización por el precio del coche nuevo. Este precio de coche nuevo incluye impuestos de coche nuevo (IVA e Impuesto de matriculación). Además, si los tenemos declarados en la póliza , se incluirán los accesorios no de serie o, en su defecto, cuando la compañía los cubra sin sobreprima.
Valor venal, valor venal mejorado: Es el precio del coche al que se hubiera vendido justo en el instante anterior al siniestro, con todas sus característica y propiedades justo antes del accidente o percance.
Variación del riesgo: Las compañías determinan el precio de una póliza de un seguro en función del riesgo que están dispuestas a asumir y de las coberturas con las que protegen al asegurado en cada siniestro.
Venta del vehículo: La vigencia de una póliza de seguro y los periodos de propiedad de un vehículo no tienen por qué estar sincronizados. No tendría ningún sentido que hubiera que sincronizar el periodo de tenencia de un vehículo con los plazos anuales de los contratos de seguros.
 
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